Monografía Histórica y Técnica: Bergantín "Escipión" (1849 - 1864)
La historia del bergantín Escipión (o Scipión en la grafía de la época) representa a la perfección el canto de cisne de la navegación a vela pura en la Armada Española. Su vida operativa transcurrió en una época de transición tecnológica brutal, donde los últimos y más perfeccionados cascos de madera tuvieron que convivir con la incipiente llegada del vapor y la hélice, sirviendo en las fronteras más hostiles del Imperio Español.
Construcción y Especificaciones Técnicas
El diseño del Escipión obedeció a la necesidad de mantener líneas de comunicación y escolta rápidas entre la Península y las provincias de ultramar. Fue concebido como un buque ágil, fuertemente artillado para su porte y capaz de operar de forma autónoma durante largos periodos.
Botadura y Entrada en Servicio: Construido en las gradas del Arsenal de Cartagena, fue botado en 1849 y dado de alta en las listas de la Armada en 1850.
Contexto Institucional: Su construcción fue impulsada durante el ministerio del Marqués de Molins.
Diseño y Planos: Los planos de su arquitectura naval y arboladura fueron delineados por el Capitán Comandante de Ingenieros D. Pío Antonio de Pazos en 1849.
Armamento: Artillado con 12 cañones lisos de a 32 libras, un calibre contundente para repeler ataques de piratería y escoltar convoyes mercantes.
Dotación: Su tripulación estaba fijada en aproximadamente 79 hombres, incluyendo oficiales, marinería y tropa de infantería de marina.
Esquema Cromático (Directrices de Modelismo)
El buque vestía la librea clásica de la Armada Española del siglo XIX, vital para una reconstrucción hiperrealista:
Obra viva: Forrada en planchas de cobre para evitar la broma (Teredo Navalis). Dado su servicio en el Caribe y el Pacífico, este cobre presentaba una fuerte pátina de oxidación pardoverdosa.
Cinta inferior: Pintada de color negro puro, desde la línea de flotación hasta la batería.
Batería: Franja de color amarillo ocre oscuro o mostaza. Las portas (ventanas de los cañones) iban pintadas de negro en su cara exterior y rojo óxido (carruaje) en el interior de la amurada.
Borda superior: Pintada de negro hasta la regala.
Historial Operativo (1850 - 1864)
La agitada vida del Escipión se divide en tres actos geográficos y operativos bien diferenciados: las aguas de la Península, el Caribe y el Sudeste Asiático.
Acto I: Nacimiento y Adiestramiento (1850)
A mediados de 1850, recién comisionado, el buque fue asignado a la Escuadra de Instrucción en el Mediterráneo, bajo el mando general del capitán de navío D. Cristóbal Malleu. En estas patrullas por el Cabo de Creus, el barco sirvió para el adiestramiento avanzado de marinería y guardiamarinas antes de ser considerado apto para cruzar el Atlántico. En octubre de ese mismo año, el gobierno ordenó su separación de la flota de instrucción y su traslado inmediato a la isla de Cuba.
Acto II: El Caribe y el Incidente de la Santabárbara (1850 – 1856)
Asignado al apostadero de La Habana, el navío pasó un lustro realizando labores de escolta bajo el duro clima antillano. Fue comandado en esta etapa por el teniente de navío D. Carlos Valcárcel y Ussel de Guimbarda.
En el año 1855, el Escipión rozó la tragedia. Estando fondeado en La Habana, se declaró un pavoroso incendio a bordo. El fuego amenazó con alcanzar la santabárbara y volar el barco en pedazos (motivo por el cual algunos historiadores como Fernando de Bordejé y Morencos lo dieron por perdido en sus registros). La catástrofe se evitó gracias a la heroica intervención del oficial Cecilio Pujazón y García, quien lideró una partida de rescate hacia las entrañas del buque y extrajo la pólvora antes de que las llamas la alcanzaran.
Tras sobrevivir a este siniestro, el bergantín cruzó de nuevo el Atlántico en 1856 para someterse a una urgente carena y reparaciones mayores en el Arsenal de Cádiz.
Acto III: La Sangrienta Campaña de Filipinas (1856 – 1864)
Reparado en Cádiz, el buque zarpó hacia su destino más letal y definitivo: el Apostadero de Cavite, en las Islas Filipinas.
En este archipiélago, el Escipión se enfrentó a un desgaste implacable. Integrado en una flota que ya contaba con vapores modernos como el Jorge Juan, el bergantín de madera se dedicó a cazar piratas moros del Sultanato de Joló. Sus pesados cañones de 32 libras eran devastadores, pero dependía exclusivamente de los erráticos vientos para interceptar a las rápidas vintas y pancanes piratas, que a menudo huían hacia bajíos infranqueables.
A finales de 1858, el mando fue asumido por el teniente de navío D. Santiago Durán y Lira (futuro Ministro de Marina). Bajo su férreo mando, el navío realizó continuas patrullas de disuasión y castigo, operando al límite de sus capacidades logísticas.
El Final del Navío
El bergantín Escipión no sucumbió en una gran batalla naval, sino frente a los elementos y la obsolescencia tecnológica.
Para el año 1864, catorce años de servicio casi ininterrumpido (la mayoría bajo el implacable clima tropical de Filipinas) habían destruido el buque. El sol quemaba las cubiertas, la humedad pudría la jarcia y la arboladura, y los tifones abrieron las costuras del casco. Sin el mantenimiento adecuado en dique seco, los inspectores navales del arsenal de Cavite firmaron su sentencia de muerte técnica.
Fue dado de “baja por inútil” de forma oficial a lo largo de 1864. Para 1865, el Estado Español ya había asignado presupuesto para construir una moderna goleta de hélice impulsada a vapor en los astilleros de Ferrol, destinada a sustituir el vacío que dejó este veterano guerrero de madera y vela.
Contraalmirante Santiago Durán y Lira: De las trincheras al Ministerio de Marina
1. Bautismo de fuego y el Caribe Nacido en una familia de marinos, Santiago Durán y Lira ingresó en la Armada en 1834. Lejos de ser un oficial de escritorio, su temple se forjó bajo fuego enemigo durante la Primera Guerra Carlista, donde fue ascendido por méritos de guerra. Más tarde, en 1848, demostró su firmeza en el Caribe al participar en las operaciones que sofocaron la rebelión de Narciso López en Cuba.
2. El Escipión y la crudeza de Filipinas Tras comandar varios navíos, entre ellos el veterano bergantín Escipión, su carrera dio un giro decisivo en 1857 al ser nombrado jefe del arsenal de Cavite (Filipinas). Allí chocó con la cruda realidad del imperio oceánico: escasez de recursos y una piratería implacable. Sobrevivir y operar en este hostil rincón del Pacífico definió su visión estratégica para el resto de su vida.
3. El Ministro y la defensa del Imperio Tras luchar en la campaña de Marruecos y ascender a Contraalmirante, alcanzó la cumbre política al ser nombrado Ministro de Marina en dos ocasiones (1875 y 1879). Recordando las carencias que sufrió en Cavite, presentó en 1880 el histórico “Programa Durán”. Fue un audaz plan estratégico que exigía la construcción urgente de acorazados y cruceros modernos para evitar que España perdiera Filipinas a manos de potencias extranjeras.
4. El final donde todo empezó Tras una vida entera de servicio, el destino lo devolvió a la frontera que tanto intentó modernizar. En 1881, fue nombrado Comandante General del Apostadero de Filipinas. Santiago Durán y Lira falleció ese mismo año en Manila, muriendo en activo y defendiendo las mismas aguas que había patrullado en su juventud.
Foto Original Contraalmirante Santiago Durán y Lira
Puedes Descargar los planos del Bergantín Aquí: Planos del Bergantín
Archivo Documental y Bibliográfico
Toda la información expuesta en esta monografía se encuentra respaldada por los siguientes documentos y archivos históricos estatales:
Registros de Historiografía Naval (Instituto de Historia y Cultura Naval)
Ficha técnica principal e historial de destinos del Bergantín Escipión (1850): https://todoavante.es/index.php?title=Escipion_(1850)
Resumen del archivo histórico naval sobre su construcción y baja: https://blog.todoavante.es/bergantin-escipion-1850/
Biografía del Teniente de Navío D. Santiago Durán y Lira (documentando su mando en Filipinas): https://blog.todoavante.es/santiago-duran-y-lira/
Archivo Histórico del Estado – Gaceta de Madrid (BOE)
Boletín del 3 de octubre de 1850 (Integración en la división de instrucción naval): https://www.boe.es/gazeta/dias/1850/10/03/pdfs/GMD-1850-5925.pdf
Boletín del 10 de octubre de 1850 (Destino al apostadero de La Habana): https://www.boe.es/gazeta/dias/1850/10/10/pdfs/GMD-1850-5932.pdf
Boletín del 23 de junio de 1864 (Estado de Fuerza de la Armada que confirma su existencia hasta 1864, refutando su pérdida en 1855): https://www.boe.es/gazeta/dias/1864/06/23/pdfs/GMD-1864-175.pdf
Biblioteca Virtual del Ministerio de Defensa
Expediente biográfico que documenta la botadura en el Arsenal de Cartagena en 1849: https://bibliotecavirtual.defensa.gob.es/BVMDefensa/es/catalogo_imagenes/grupo.do?path=329269
