El método de talla tradicional en bloque sólido se fundamenta en la carpintería de ribera clásica, donde la forma del casco no nace de una estructura de cuadernas, sino de la sustracción de material sobre un bloque macizo.
El proceso inicia con el trazado de las líneas de agua y perfiles de gálibo directamente sobre la madera. Se aplican cortes transversales rítmicos como guías de profundidad para evitar exceder las dimensiones críticas. La clave reside en el lijado progresivo y el control de simetría mediante plantillas, logrando una transición desde la geometría bruta hasta la forma hidrodinámica orgánica, técnica esencial en la ingeniería naval histórica para garantizar la estanqueidad y resistencia estructural.